jueves, 1 de junio de 2017

Llegando a Reikiavik: probando carne de tiburón con amoniaco


¡Hola! De regreso en este jueves de blog para platicarles de nuestras primeras experiencias en Islandia.

El 26 de mayo del 2017 Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Keflavík. Y con nosotros, cientos de turistas. Parece ser que este país es un imán turístico y se entiende por qué. En fin, les cuento. Rentamos un auto y manejamos apróximadamente una hora a la ciudad de Reikiavik.



Iglesia de Halgrímur

En su capital, nos quedamos impresionados por esta ciudad que está frente al Mar Europeo del Norte. Sus calles son estrechas, pero están tan bien organizadas que no nos fue difícil encontrar un estacionamiento casi frente al Hotel Alda.

Nos registramos y fuimos al cuarto. Ahí nos recibieron con una botella de vino rojo, chocolates de Islandia y un libro de bolsillo con las fotos más hermosas del país.  Desempacamos y nos fuimos a conocer la ciudad.



Calle Laugavegur, en dónde estaba
el Hotel Alda


Esperando todavía el verano

Obviamente que tuve un choque del frío. 13 grados. En Basilea, Suiza, dónde vivimos teníamos alrededor de 24 grados cuando dejamos la ciudad para viajar hasta Islandia. Mis hijas y yo tuvimos gorras, bufandas y guantes, cómo muchos otros turistas y los mismos islandeses. Pero el aire era fresco y puro. En verdad.


Centro de Informació Turística


Encontramos una muy buena publicidad, que hacía referencia a la falta de sol en Islandia. Al parecer el sol sale de repente y por corto tiempo. El verano no es como el de la Europa Continental. Es fresco y con mucho viento. En fin, no quisimos criticar el clima, pero había que adaptarse a él.



Broma sobre el clima en Islandia


La calle de Langavegur está inundada de negocios y restaurantes.  Llegamos hasta su Centro de Información Turística, porque en nuestra guía aparecía un restaurante que recomendaban, pero ya había cerrado. De todas maneras no fue problema en encontrar otro.


Alguien se esconde




Comimos carne de Tiburñon, y marinada con amoniaco por tres meses



Restaurante Laekjarbrekka



Sí, no es broma, comimos carne de tiburón. Al entrar al Restaurante Laekjarbrekka, tuvimos la suerte de que nos asignaran una mesa. Vimos el menú y para empezar quisimos tomar el plato de entrada con especialidades de Islandia. Al llegar con él, la mesera nos explicó que dejaramos para el último el frasco, pues era carne de tiburón y que además estaba muy curiosa por conocer nuestra opinión


He aquí las esecialidades islandesas, entre ellas,
la carne de tiburón con amoniaco


Primero comimos el pescado llamado hering montado en pan oscuro, jamón y el famoso salmón de Islandia. Y el bacalao seco no podía faltar. Al final, abrimos el frasco y sí, olía a amoniaco. Tuvimos dos cuadritos de tiburón. Los repartimos para los cuatro, mi esposo, las niñas y una servidora. El primer pedazo era picante, el segundo, tenía un intenso sabor amoniaco.  Al parecer la carne de tiburón es muy dura y la marinan con amoniaco por tres meses. Se cocina enterrada en la tierra, con la energía geotérmica de Islandia. Hay que recordar que en cualquier momento puede explotar uno, como en el verano del 2010 y en el 2016.



Este fue el platillo que escogieron nuestras
hijas. Bacalao con pure de papá



Los platillos principales nos encantaron. Yo comí, el famoso char, conocido como Salvelino, en español. Pertenece a la familia del salmón. Fue delicioso, se derretía como mantequilla.




El char. Salvelino




Cordero



Mi esposo probó la carne de cordero, pues junto con el pescado, es el alimento más abundante en Islandia. También estuvo delicioso. Cabe aclarar, que el islandés es muy formal a  la hora de ir a cenar a un restaurante. Se arregla con sus mejores atuendos.

Al terminar la cena, nuestro propósito era caminar hasta la iglesia de Halgrímur.



Joyas con piedra volcánica




Un vikingo petrificado


La Iglesia de Halgrímur


Esta iglesia se ha convertido en un
símbolo del país

Esta iglesia luterana se terminó de contruir en 1986, después de 38 años. Su arquitecto, G. Samúelsson se inspiró en el flujo de la lava volcánica. Hay que recordar, que Islandia es el país de los volcanes. Su nombre fue en honor de Halgrímur Pétursson, famosos por los himnos o sagas en Islandia.


Frente a la iglesia, la estatua de
Leif Erikson

Frente a la iglesia, se encuentra la estatua del vikingo Leif Erikson, uno de los primeros europeos en llegar a América del norte. Su padre fue el noruego Erik, el Rojo. Barack Obama proclamó el 9 de octubre como día de Leif Erikson, en el año 2009.


Su mirador lo visitaríamos al día siguiente, el sábado 27 de mayo. Por el momento era tiempo para ir de regreso al Hotel Alda. ¡Gracias por leerme y hasta el siguiente Aterrizando!


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