lunes, 15 de octubre de 2018

Niza, un fin de semana en octubre, como si fuera verano


¡Hola! De regreso en este blog para contarles sobre un viaje de verano en pleno octubre. Sí, a Niza, en la Costa Azul de Francia.

Empezaban las vacaciones de otoño. El 28 de septiembre por la noche, viernes, volamos desde Basilea Suiza, con la aerolínea Easy Jet. Llegamos al Hotel Gold Star. Nos instamos y dormimos.

El paseo empezó el sábado 29 de septiembre por la Promenada del Inglés. Este camino por el malecón, está súper asegurado después del atentado del verano del 2016. Se han puesto barreras y ningún vehículo puede volver a circular por ahí.



Para la foto del recuerdo, en la Promenada del Inglés


Al parecer la vida continúa y todos disfrutaban la mañana de ese sábado, tanto turistas como sus habitantes. Fue un placer caminar por este malecón y disfrutar de un sol de verano, en pleno octubre. Había más de 20 grados, apróximadamente 25 o más.


Promenada del Inglés

Arco 115 5 grados


Seguimos caminando por el Parque Alberto Primero. Las bancas y sombra invitaban a muchos a sentarse y disfrutar esa mañana. Nosotros seguimos caminando y llegamos al Espejo de Agua. Un parque en pleno centro de la ciudad con fuentes de agua. Ideales para los chiquitines de Niza. Ahí sí que hicimos pausa para descansar de las compras, pues a nuestras hijas se les habían olvidado sus lentes de sol y buscamos una tienda por la Plaza Massena.


Miroir d´Eau



Plaza Massena


Antes de visitar el Parque den Antiguo Castillo, comimos en el Restaurante Les Ponchettes. Para mi un arroz con calamares, mi esposo una típica carne estilo filete miñon y las niñas pizzas.


Arroz con calamares


La pausa terminó y subimos las escaleras desde la Promenada del Inglés hasta el Parque del Castillo. En nuestra primera visita a esta ciudad, subimos al parque por el elevador, pues teníamos una cariola para nuestra hija menor. Esta vez todos hicimos ejercicio.


Verano en octubre


Desde el Parque del Antiguo Castillo tuvimos unas vistas maravillosas de la playa y de la ciudad. Disfrutamos el paseo por el parque y la posibilidad de ver desde las alturas el Puerto de Niza.

Maravillosa vista




Puerto



Colores de la Costa Azul francesa


El tiempo apremiaba y bajamos de nuevo hacia la Promenada del Inglés. Visitamos la Plaza del Mercado, pues buscabamos el mismo restaurante que habíamos visitado dos veces en nuestro primer viaje a Niza hace 10 años. Y lo encontramos, era le Grand Bleu. Hicimos una reservación para cenar esa noche.


Avenue du Verdun


Antes de regresar al hotel para descansar un poco y arreglarnos para la cena, visitamos el centro comercial Nice Etole, un bonito establecimiento bellamente iluminado y limpio. Pero no tuvimos mucho tiempo. Por fortuna la oportunidad de compras vendría más adelante de nuestro viaje por la Provenza.



Nice Etole



Paella de Le Grand Bleu

La noche termino caminando de nuevo por la Promenada del Inglés con una visita al Hard Rock Cafe, pues nuestra hija mayor quiso comprar una taza del local. Llegamos hasta el restaurante Le Grand Bleu y disfrutamos la cena de mariscos. Mi esposo y yo pedimos una paella y las niñas tuvieron pasta con mariscos, la pequeña y espagueti Vongolé, la mayor.

De regreso caminamos hasta el hotel con una pequeña parada en el Parque Alberto Primero para tomarnos fotos frente al carrusel que estaba cerrado. El viaje continuaría el domingo por la mañana para visitar el Club Med en Opio, en donde mis hijas y yo pasaríamos cinco días en la Zumba Vacation France. Esto se los cuento en mi siguiente Aterrizando. ¡Gracias por leerme y buenas noches!

jueves, 27 de septiembre de 2018

De Whitianga a la Isla Waiheke en Nueva Zelanda



Caminando por la playa de Whitianga



Otro día de aventuras continuaba en nuestro viaje a nueva Zelanda. ¡Hola! Estoy de regreso para platicarles qué fue lo que hicimos después de dejar la península de Coromandel en Nueva Zelanda.


Disfrutando otra playa 


Pues nos aventuramos a la región de Whitianga. Ahí nos hospedaríamos en el Admiralty Lodge. Esto fue la tarde del 30 de marzo.



Una escalera al paraíso


Simplemente este lugar vacacional nos ofreció maravillosos espectáculos. Después de registrarnos en el hotel, decidimos caminar hasta el pueblito. Por más de media hora caminamos por el malecón de la playa. Vimos a otros turistas disfrutar la tarde fresca y algunos hasta preparando la cena cerca de sus camionetas en dónde además de servirles de transporte, les servían para pernoctar.



Siempre recordaremos estos colores


Y para no olvidar en dónde estábamos, nos tomamos
esta foto dentro del marco preparado en la playa




La luna empezaba a dejarse ver


Buscando un restaurante típico


El día nos había dejado cansados del viaje, pero felices. Llegamos a un restaurante Salt Bar and Restaurant. No estaba directamente en la playa, pero disfrutamos de una vista al puerto. Esa noche probamos un platillo típico de la región. Cordero con papas al tomillo. Delicioso después de un largo día


Cordero con papás, la especialidad nacional


De regreso al hotel nos esperaba de nuevo un paseo de media hora. Caminamos por la calle principal con vista al mar. Estábamos casi solos, disfrutando de la luna y su reflejo en el oceano.



De regreso al Admiralty Lodge, tuvimos
la suerte de contemplar esta luna al caminar
por la playa


Con el Ferry, de Auckland a la Isla Waiheke



Antes de dejar Auckland para llegar a la Isla Waiheke



La mañana del 31 de marzo se llegó demasiado rápido. Dejamos el hotel y nos fuimos a desayunar. El viaje continuaría hasta el puerto de Auckland. Ahí tomaríamos el ferry para llegar a la Isla de Waiheke.


Desde el ferry disfutamos la vista de Auckland


Fue un bonito paseo en barco. La vista de la ciudad de Auckland es maravillosa desde el barco. El sol brillaba y aunque permanecimos en el auto, pudimos disfrutar de la belleza en este país.



Terraza del Delamore Lodge

Llegamos a Waiheke. Manejamos desde el puerto y llegamos al Delamore Lodge. Esa tarde no haríamos mucho. Disfrutaríamos la piscina y cenaríamos en un viñedo. Esa experiencia no nos la perderíamos por nada.


Vista desde el Delamore Lodge


Pero esto se los seguré platicando en el siguiente Aterrizando. ¡Muchas gracias por leerme y que tengan un bonito fin de semana, de inicio al mes de octubre!

miércoles, 12 de septiembre de 2018

La Península de Coromandel y la Cueva Catedral



De regreso en este blog para contarles sobre nuestro paseo por la Península de Coromandel. Era el 30 de marzo y seguíamos por este bello país. 

Dejamos la ciudad de Taupo y la zona geotérmica de Wai O Tapu para ir a la Plaza, para visitar la Cueva Catedral, Cathedral Cove. 

Este lugar ya lo conocíamos. Habíamos visitado hace 20 años este país. Ahora lo bonito era regresar con nuestras hijas.



Playa de Cathedral Cove

Para llegar a la playa, tuvimos que buscar el lugar especial para estacionarse. De ahí, viajaríamos unos 10 minutos en un autobús. La playa estaba a 30 minutos caminando. El paseo vale toda la pena de realizar.


La naturaleza, radiante

Desde la cima se apreciaba la famosa piedra Hoho. No eramos los únicos visitantes, pero el camino estuvo súper seguro. Aunque hacía mucho calor. Era plena mediodía.


Camino hasta la playa



La mejor oportunidad de estara
en contacto con la naturaleza


Después de esta caminanta, a quitarse los tenis para sentir la frescura del Océano Pacífico. Desgraciadamente no tuvimos tiempo de hacer una tarde de playa, pues nos esperaba un viaje a otra Isla, la de Waiheke. Tendríamos que viajar en Ferry. Pero valió la pena pasar un rato en esta hermosa playa.


Y llegamos a la Cueva Catedral





Piedra Hoho


De regreso caminamos otra media hora hasta tomar el autobús. Todo está muy organizado y tuvimos suerte de no haber encontrado muchos turistas a esa hora que querían regresar.


De regreso rumbo al autobús

Aquí el tiempo no se siente, pero había que seguir el
camino rumbo a la Isla Waiheke


En el siguiente Aterrizando les contaré sobre nuestra aventura por Waiheke. Por lo pronto les agradezco su tiempo y les deseo una bonita semana. ¡Hasta la próxima!

viernes, 7 de septiembre de 2018

Rotorua: Area termal de Wai O Tapu. Thermal Wonderland. Nueva Zelanda




Inicio del Parque Thermal Wonderland


¡Hola! De regreso en este blog para platicarles sobre nuestro viaje por Nueva Zelanda. Ha pasado tiempo. Nuestra visita la realizamos en las vacaciones de Cuaresma. Era el 28 de marzo.


Devil´s Home Crater


Wai o Tapu es una zona termal en Nueva Zelanda. Cuando uno llega al parque Thermal Wonderland, percibe el tradicional olor a azufre, típico de estos parques. Esta es la segunda vez que visitábamos uno en este país. El primero hace más de 20 años en Rotorua, no muy lejos de ahí, en Waikato.




Variedad de colores gracias a la química


Tuvimos suerte porque no había demasiada gente. Estaba nublado, pero de temperatura agradable. Apróximadamente 24 grados. Tomamos el mapa y fuimos visitando las atracciones del parque, con nombres súper originales.



Champagne Pool


El turista puede ver las fumarolas de los cráteres en el parque. Se recomienda no abandonar los caminitos especiales para la visita, pues se corre el riesgo de sufrir quemaduras. Necesito decir que el calor a través del vapor lo sentimos en nuestro rostro. Tiene un maravilloso efecto en el cutis. Es como haber visitado un spa, si al menos el azufre tuviera un olor más atractivo.


Area termal activa


El parque cuenta con originales atracciones, como la Piscina de Champaña, el Cráter del Infierno, el Sartén, la Piscina de la Ostra y el Baño del Diablo, entre otros.

Thunder Crater

En esta entrada les dejo las fotos que más nos gustaron. Vale la pena visitar este parque y conocer de cerca la huella de la naturaleza. Wai O Tapu es un terreno volcánico con el cráter Lady Knox y un volcán de barro que siempre está en ebullición.


Otra imagen de Champagne Pool




Terraza de Acido Salicilico





Devil´s Bath




Camino para visitar la Champagne Pool


Fue una visita increíble. Durante nuestra estancia en el parque llovió un poco, pero leve. El camino tenía que seguir rumbo a Taupo, en dónde estaba nuestro hotel. A la mañana siguiente visitaríamos la famosa plaza de Coromandel. Pero esto se los cuento en el siguiente Aterrizando. ¡Gracias por leerme!



jueves, 30 de agosto de 2018

Basílica de la Vírgen de Ta ´Pinu, Gozo. Malta


¡Hola! Regreso para platicarles sobre la visita a esta Iglesia de la Vírgen de Ta ´Pinu, en Gozo, Malta. Era el 8 de julio del 2018 y nuestra última noche en la isla, antes de regresar a Basilea, Suiza.



Se encuentra en la localidad de Ghrab



Esta iglesia está situada en la localidad de Gharb, en Gozo. Nos gustó mucho porque domina en los alredores.



Murales


La explanada está compuesta por hermosos murales, estos tienen una razón de ser, pues además de bellos indican el camino a los peregrinos que visitan la Basílica.



Estos murales le dan un toque especial a la Basílica



Lugar de Peregrinación



Plaza



Esta iglesia celebra anualmente una peregrinación. Cuenta la historia que Karmni Grima, habitante de Gharb, tuvo una aparición de la Vírgen María. Por eso se edificó en este lugar la iglesia, en su honor.




Escultura en la Esplanada


¡Adiós Malta!



La noche llegó y cenamos en el Hotel Kempinski en San Lawrenz. Al día siguiente viajaríamos de regreso a casa. Manejaríamos hasta el puerto de Gozo y nuestro viaje continuaría con el Ferry con destino a Malta



¡Adiós Malta!



Casi en el Ferry


Esta vez las aguas del Mar Mediterráneo estaban tranquilas. El sol intenso. Una verdadera experiencia de la que no nos arrepentimos.



Por el Mar Mediterráneo




Nos refugiamos en la sobre y abandonamos
la cubierta del Ferry


Y llegamos, después en la Valetta, manejamos hasta el Aeropuerto de Malta. Ahí viajaríamos a Zurich, con Swiss. La aventura Malta había terminado. Este fue el final del viaje. ¡Gracias por leerme y hasta el siguiente Aterrizando! ¿Lo que sigue? Nueva Zelanda, Roturua


Add caption