miércoles, 24 de julio de 2013

En el Palacio del Sultán: Estambul

Pues bien, era el sábado 29 de julio y todavía nos faltaba visitar algunas atracciones de Estambul antes de regresar al hotel.


La entrada al Palacio Topkapi

El siguiente punto fue la visita en el sector de Saray Burnu, del Castillo Topkapi. Un verdadero palacio musulmán. No caminamos mucho, pues esta atración esta a pocos minutos de la Mezquita Azul y de la Iglesia Santa Sofía.

Compramos nuestros boletos de entrada y nos sumergimos en el mundo enigmático del Topkapi Sarayi, en turco. Nos impresionó su entrada. Una puerta que todavía alberga muchos tesoros turcos, como las armas de guerra del imperio otomano y los enigmas del harén del sultán.



Hermosa la cúpula de su Sala de Armas


Iniciamos el recorrido por sus patios, con todos los turistas. Se recomienda llevar los hombros cubiertos y de preferencia no ir en pantalones cortos, claro, en el caso de las mujeres. Vi varias mujeres que tenían un rebozo rosa, mismo que les era proporcionado a la entrada de los aposentos. Incluso, me tocó ver cuando un guardia no dejaba entrar a una mujer porque llevaba shorts. Algunas jóvenes llevaban el rebozo en forma de pareo, para cubrir sus piernas.

Y aquí vivieron los sultanes con sus súbditos, enucos blancos y africanos, y claro, sus familias, compuestas de sus esposas, concubinas y de sus hijos. El harén del Topkapi se cobra en un boleto aparte. Nosotros lo compramos para mirar desde adentro los aposentos femeninos y familiares.


Fuente en el Tercer patio, en el Pabellón
de las Circuncisiones



Lo que más me gustó del harén, fue su salón de fruta. Se le llama así porque sus paredes están compuestas de mosaicos con grabados de diferentes frutas. Aquí pudimos ver fuentes dentro de sus habitaciones, como en el resto del palacio.

Como todo palacio, éste también está situado sobre lo alto. Así se defendieron los turcos de sus agresores en el pasado. Pero en la actualidad, el visitante tiene dos miradores en los que se puede apreciar muy bien la ciudad y el Bósforo, el río que atraviesa dos continentes, el europeo y el asiático.



Uno de sus dos miradores en donde se observa
la Torre Gálata



El Topkapi tiene una especie de fuente o piscina muy especial, en el Tercer Patio, en el Pabellón de las Circunciciones. Esto fue uno de los encantos personales que le encontré a esta atracción. Cerca de ahí está el primer mirador, en dónde el turista puede ver otra atracción turística que es la Torre Gálata.


Ayran, una bebida muy refrescante, hecha
 a base de jogurt



Caminamos por sus patios y nos encontramos con un lugar especial en el jardín. Ahí nos encontramos un trono hecho de cemento en dónde el sultán observaba los juegos de sus pajes durante el verano. Llegamos a la cafetería y ahí encontramos un hermoso mirador del Bósforo. Aprovechamos para tomar una bebida turca llamada Ayran, de consistencia lechosa y nos encantó. Es muy refrescante y es perfecta para un día caluroso.



Vista desde el restaurante del Topkapi


Continuamos la visita después de la pausa y fuimos a ver la parte del palacio dedicada al harén.

La visita estaba terminando y dejamos el Palacio Topkapi para dirigirnos a la ciudad y de ahí tomar un barco que nos llevaría por el Bósforo hasta la región del hotel.



Deliciosos los dulces  en Baklavaci Said



En el camino vivimos una tarde turca y vivimos de cerca las llamadas de los vendedores para que visitaramos sus tiendas. No lo hicimos, solamente entramos a comprar tres dulces en una tienda de un vendedor que hablaba español. Probamos la especialidad llamada kadayif, hecha a base de unos fideos dulces, rellena de nueces, y claro cubierta de miel . El nombre de la tienda es Baklavaci Said. Estuvieron deliciosos. También probamos los famosos lokum, que son dulces hechos a base de gelatina. La dirección es Hüdavendigar 40.  Seguimos caminando hasta la estación de ferrys que está sobre la avenida Kennedy y esperamos nuestro barco rumbo al área  del Swissôtel llamada Besiktas.


Tuvimos una vista maravillosa de la ciudad y del Bósforo. No había muchos pasajeros en este barco, en comparación de otros que iban repletos de pasajeros.


Con el barco de regreso al hotel


Después, para ganarnos la cena, caminamos unos veinticinco minutos hasta el hotel. Fue nuestro ejercicio final del día, después de un día completo de caminata, porque el hotel estaba también en una cima.


Llegamos al cuarto, nos bañamos y nos arreglamos para cenar en la terraza del hotel. El restaurant se llama Gaja. De ahí tuvimos una excelente vista de la ciudad y del Bósforo. La comida la ordenamos viendo en el menú que cada quien tenía en un Ipad que nos proporcionó el mesero del restaurant. ¡Muy modernos!

Vista desde nuestra mesa. El primer edificio es
la Mezquita de Dolmabahçe.
 Atrás se ve la región de Sultanahmet


Disfrutamos cenar al aire libre, con una bonita y agradable temperatura veraniega y las niñas estuvieron felices. Antes de irnos, subimos a una siguiente terraza, donde está el bar y de ahí hicimos las últimas fotos del día, el Estambul de noche.



El menú visto desde la tableta Ipad


Terminó el día con la buena noticia de que mañana tendríamos un medio día para ver lo que nos había faltado de Estambul. ¡Buenas noches, ciudad de los Palacios! Y a ustedes gracias por leerme. En mi siguiente Aterrizando les contaré la visita a la Torre Gálata y a la Plaza Taksim, lugar que ha sido testigo de las protestas del pueblo turco.


¡Buenas noches Estambul


¡Gracias por leerme!

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