miércoles, 22 de enero de 2014

El Museo del Arte Islámico en Catar

¡Hola!, de regreso con la siguiente etapa de la visita a Catar. Hoy les quiero platicar sobre la primera actividad al llegar a la ciudad.



Museo del Arte Islámico en Doha


Era el 22 de dicembre. La noche anterior habíamos llegado y fuimos tarde a dormir como les comenté en el anterior Aterrizando. Dormimos unas horas, hasta las 9 de la mañana. Nos arreglamos y fuimos a desayunar. Después, quisimos tomar un taxi, pero en el hotel nos ofrecieron viajar con un vehículo del mismo. Parece ser que no hay tantos taxis disponibles en Catar, como lo hay en Dubai. Y es que el turismo está por llegar a Catar. Por lo pronto, este país se prepara para el Mundial de Fútbol del 2022.



Interior del Museo


Así fue como llegamos hasta el Museo del Arte Islámico. Una belleza de edificio. Su arquitectura impresionante, pero más lo era el diseño de su interior.  Pasamos una revisión de seguridad y compramos los boletos. Bueno, eso era lo que queríamos, pero la visita fue gratis. El Gobierno de Catar patrocina la entrada a los visitantes a Doha, capital de este país.



Hermosos los detalles árabes en su
arquitectura


Entramos a ver la exhibición sobre la Meca. El lugar sagrado para todos los musulmanes. Además de conocer un poco la historia de esta tradición, pudimos ver un poco de su arte textil y del arte árabe a través de los siglos.

Llego la hora de hacer una pausa y nos sentamos en el restaurant del museo. No teníamos mucho apetito, así es que picamos unas tortillas de harina rellenas árabes llamadas lavash más bien, las niñas lo hicieron, y yo pedí unos dulces árabes, de tamaño muy conveniente, pues casi habíamos desayunado. ¡Los dulces árabes me encantan! Especialmente su sabor a miel.



Aquí inició nuestro recorrido


La cafetería del Museo no sólo daba refugio a los turistas, pues también había extranjeros viviendo en ese país. Tiene un gran ventanal y eso le da un toque muy especial, pues se tiene la sensación de estar casi a la orilla de la Bahía de Doha.  Un excelente lugar para hacer una pausa.

En el mismo museo existe un restaurant en el cuarto piso y sólo abre por las noches. Este fue diseñado por el arquitecto Phillipe Starck y está regentado por  el chef francés Alain Ducasse. Debe ser una experiencia visitar el restaurant IDAM, por las noches.



Fuente del Café del Museo



El museo fue construido por el arquitecto norteaméricano de origen chino Ieoh Ming Peni, quien viajó a las mezquitas del Cairo y a la de la Alhambra, en Granada, España. La verdad, sentí hasta la semejanza de las catedrales mexicanas con sus azulejos, influencia de la España árabe.

Si nos ponemos a revisar las obras del arquitecto, encontramos que ha realizado edificios tan importantes como la torre John Hancock, en Chicago; el edificio Banco de China, en Hong Kong. La Pirámide, del Museo de Louvre y el edificio OCBC Centre de Singapur. ¡Casi nada! Y sólo por nombrar algunas de sus obras.

Hermosa vista de la Bahía desde el Café


Definitivamente, Catar es un país muy abierto, porque juntar los nombres de Starck, Ducasse y Peni, figuras internacionales no se puede observar en todos lados. Por eso, el museo es muy especial y muestra lo abierto que son los habitantes de este país, en especial, su Gobierno.



Probaditas del paraíso culinario árabe



El Museo del Arte Islámico muestra las obras de un período entre los siglos VII al XIX de países como Egipto, Iran, Turquía y hasta la India. Cómo ven, este Museo vale la pena visitarlo, en primer lugar, para conoce la cultura árabe de esta región y para admirar el trabajo de estas personalidades que acabo de describirles. 



Pieza del Museo de Artes Islámicas


Seguimos nuestro recorrido por la bahía de Doha, todavía boquiabiertos por haber visitado esta maravillosa obra arquitectónica y cultural. Era un día soleado, muy común por aquélla región del mundo. Era el invierno y no hacía el calor de más de cuarenta grados que conocíamos del Dubai del verano. Corría un viento muy agradable y se podía caminar sin suéter. En la mañana había sido más fresco.


Boulevard de las palmeras en el Museo.
Perfecto lugar para hacer fotos para nuestro
album familiar


Por lo pronto me despido de ustedes, no quiero extenderme, pero me falta contarles mucho más de nuestro primer día en Doha. Especialmente de nuestro largo recorrido de varias horas por la Bahía de Doha, a través de su malecón llamado Le Corniche. Esto lo haré el siguiente miércoles, si ustedes me lo permiten. Por lo pronto, les deseo una bonita semana y mil gracias por leerme.


No hay comentarios:

Publicar un comentario